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Metamos en un alambique las vías de continuidad, todos los agarres que se nos ocurran y
los gestos más rebuscados y, aparentemente, inconcebibles. Ahora destilemos la mezcla, prescindamos de la cuerda y el arnés y centrémonos en el gesto y el movimiento. ¡Esto es el búlder!, la esencia del libre, la búsqueda de la dificultad absoluta y el reencuentro con la escalada más primitiva.
IMAGINA una inmersión en el corazón de la roca. Un baño mineral apacible pero tortuoso, una anarquía armoniosa y natural parece protegerte pese a sus meandros misteriosos. Un laberinto infinito que desvela nuevos encantos cada día, hasta donde se pierde la vista. Sobre ti se ciernen cumbres majestuosas, que guardan inaccesibles tentaciones, mientras que más abajo, en el llano, hormiguea la histeria y las preocupaciones cotidianas, tan humanas. Protegido del viento y orientado hacia el sol, es un himno a la naturaleza, un cementerio para almas melancólicas, una exaltación mística nietzschiana. Incluso nuestros ancestros, desde el Neolítico, ofrecían allí sus ritos a dioses benefactores. Dólmenes, rocas cupuliformes y vestigios arquelógicos nos muestran la clemencia secular de estos sitios, así como su magia. Fuerzas telúricas Los escaladores, los más virulentos contemporáneos adoradores de Arixo (conocida deidad pirenaica de la roca) vieron en este caos, antes que nadie, una riqueza insondable y fascinante. El agua, el viento, el hielo y algunos dioses sanguinarios y socarrones han creado formas para poder jugar y buscar. También tú podrás descubrir el fruto de esta búsqueda. A veces habrá que saber conquistarlo con fuerza y abnegación. Admitamos que aunque algunas placas perversas nos humillen al llegar, la escalada resulta casi siempre atlética. La roca consiste en un bello granito sólido y agresivo. El precio de la catarsis será nuestra piel y en última instancia los propios dedos. Este factor limitador constituirá un pretexto para pasear entre los bloques, una invitación para conocer otras maravillas de la región, como relajarse en las aguas termales y desconectar de verdad. Sin pretender vender la moto, se puede afirmar que el clima aquí se muestra excepcionalmente generoso; este sitio es uno de los más soleados de Francia, con 300 días de sol al año, como demuestra la abundancia de casas y estaciones con energía solar. El clima, la altitud y un aire extremadamente seco permiten escalar todo el año bajo condiciones muy correctas de adherencia, y más si tenemos en cuenta la variada orientación de los bloques. Incluso el invierno se muestra agradable, con los sectores más bajos y resguardados sin nieve, mientras que a 15km hay estaciones de esquí. Como en cualquier caos rocoso, encontraréis bloques expuestos, altos y peligrosos, pero los más hedonistas saborearán las numerosas piedras con suelo de hierba. Hace mucho tiempo que se practica la escalada en este sitio. Ha conocido sucesivas etapas de frecuentación y abandono. Hace cinco años ya existían 250 pasos señalados con flechas, muchos actualmente cubiertos por la vegetación, y de un nivel asequible. Para mí, descubrir este caos en 1994 fue toda una experiencia que se tradujo en la creación de ocho nuevos circuitos y la aparición de más adeptos. Ahora somos numerosos los que abrimos pasos y limpiamos la roca. El espacio de juego ofrece alrededor de 750 pasos señalizados, y hay desde bloques de iniciación para niños hasta 8a. El potencial resulta inconmensurable y se extiende sobre seis poblaciones, por lo que la existencia de guerras internas por legitimar o poseer la piedra parecen impensables y pueriles. Los croquis Los croquis han sido publicados este año para animar a venir a la gente y para que se inauguren otros pasos. Pedimos a los aperturistas de nuevas obras que, si no desean permanecer en el anonimato, escriban sus realizaciones en el libro de piadas del bar. El bar del cámping constituye el punto de encuentro de los escaladores (allí venden la guía, alquilan crash-pads y hay un cuaderno de croquis). Los dueños son muy simpáticos y hospitalarios, y sirven cerveza fresca a 100m de los primeros bloques ¿se puede pedir más? Esta joven escuela ha adquirido renombre gracias a la visita de Gregoire Sobzwac, Daniel Andrada, Toni Arbonés y Fred Rouhling, que han confirmado la graduación de los bloques más duros. La actividad más impresionante fue sin duda la de Dani, que por el momento es el único en haber repetido Thanatodrome (8a) y en un solo día, un bloque expuesto y que constituye una durísima prueba. El más accesible es el sector del Chapeau; se encuentra justo tras el cámping, muy próximo a la frontera franco-española, y la aproximación resulta nula. Aunque abarca todos los grados abundan los pasos fáciles y muy fáciles y posee algunas chapas en la cumbre de los bloques más altos para hacer top-rope. Los sectores Chauve-souris, Thémis y del Arche son los más salvajes, e invitan a una comunión intensa con el caos, proponiendo casi siempre pasos de 5 y 6. El sector del Aigle resulta bonito pero excesivamente próximo a la carretera. El de Dieux Païens ofrece un ambiente excepcional con 130 pasos de todo tipo y orientación, siendo el más frecuentado por todos en invierno. Dos nuevos sectores muy diferentes acaban de ver la luz, y un tercero está a medias, los elfos os indicarán sobre su ubicación... Traducción:Tino Núñez
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ESTO ES MÁS LARGO que la obra del Escorial! Quién no ha utilizado alguna vez esta frase para referirse a algo que parece no acabarse nunca; pues bien, esto no ha hecho más que comenzar. Nos encontramos ante un mar de bloques de granito situado en un entorno de robles y jaras, y que, gracias a sus diferentes orientaciones, nos permite "blocar" durante todas las horas del día, al sol o a la sombra, según convenga. EI Escorial es una zona muy recomendable para todos los simpatizantes del búlder en general, y en especial para aquellos que sean adeptos a Fontainebleau, pues se trata de un modesto sucedáneo con infinitas posibilidades y un sinfín de formaciones rocosas para combinar técnica, explosividad y equilibrio. El grano de que se compone la roca es algo más fino que el de La Pedriza o Torrelodones, lo que no implica que vuestras yemas no acusen el desgaste si decidís hacer búlder dos o tres días seguidos. Las inevitables caídas son buenas en general (suelo de tierra o hierba), aun así, no sobra comentar que se debe emplear un buen crash-pad (colchoneta de búlder) para evitar las lesiones, y hablo con conocimiento de causa. Baja la temperatura, sube la motivación Con la llegada de las bajas temperaturas mejora notablemente la adherencia, de forma que algunos de los bloques de romos y planos resultan casi imposibles en otra época que no sea otoño o invierno. Si ha llovido el día anterior, no te preocupes, el fanatismo contribuye increíblemente a inventar mil formas de secar un agarre; recuerdo un lluvioso día en Fontainebleau, en el que mientras probaba Hale-Bopp, José El Bicho estaba situado en la cima del bloque con un trapo sobre el plano que debía coger, de forma que cuando yo lanzaba él lo retiraba para que, si lograba agarrar el canto, lo encontrara seco. Por lo general, ningún búlder es eliminatorio (salvo escasas excepciones); se trata fundamentalmente de "aquí empieza y se sale por arriba". Búscate la vida y no olvides que la especialidad de la casa es el mantel, ¡a ser posible con cubiertos! Para graduar nos hemos basado en Fontainebleau; asimismo, la cotación se ha hecho en función de su dificultad respecto a la exposición, y, contamos con el consejero mayor del reino en esta especialidad, Héctor, que según dicen, es el mejor escalador de su portal. Por ahora se han resuelto dos 8a y contamos con diversos proyectos con cotaciones que podrían acercarse al 8b. Dado el ambiente de fanatismo que reina en el lugar, apostamos por la resolución a corto plazo de algunos de estos problemas. Búlder natural NO se ha tallado ni sikado ningún agarre; hay suficientes bloques como para no tener que estropear un futuro problema por falta de visión. Parece ser que ya desde la época de Felipe II se dedicaban a tallar cantos en la roca, puesto que su famosa "Silla" no es más que un maldito tallado donde se supone que depositaba su trasero para supervisar las obras del monasterio. Por suerte, hoy por hoy hemos avanzado algo en este aspecto. ¿O no? Además de no ser necesario por la diversidad que nos brinda la roca, como dicen los abogados en los juicios: "No ha lugar". Hasta la fecha hemos recibido la visita de algunos fanáticos del bloque, y todos ellos han optado por repetir; ¿significará algo? Sea como fuere, y aprovechando la ocasión de presentar esta suculenta zona de búlder, invitamos a todos los fanáticos a que nos visiten y, en especial, a nuestros amigos del norte, que, como nosotros, saben que la calidad se encuentra a 60km de París. En llegar aquí no tardaréis más de cuatro horas. De todas formas, "el miedo es libre". Por último, señalar que tras un amplio trabajo siempre hay un grupo que además de tiempo invierte motivación, y aunque olvidemos algún nombre, sí es cierto que David, Iván, Raúl, Rodri, Jorge, "Los Jabalós", Manu, Dani y Héctor están contribuyendo a elaborar una de las mejores zonas de búlder que habrá de los Pirineos para abajo. |
Rodrígo en La Puerta 7a+
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