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Profesor del Instituto Nacional de Educación
Física (INEF), Eduardo Cerezal asegura que para participar en
una prueba de multiaventura "no se trata de ser un campeón
en unas disciplinas y un neófito en otras, sino de mantener un
nivel medio en todas". y para llegar a estos resultados,
quienes deseen competir, no solamente han de ser capaces de
rendir bien en todos los deportes, sino también resistir el
ejercicio físico continuado durante bastantes horas y,
probablemente, durante varios días seguidos, es decir, poseer
una buena resistencia. El ser humano es cuerpo y también mente.
Hay quienes entrenan esta última practicando yoga, otros
encendiendo velas a San Cucufato en una ermita, pero todos
buscan lo mismo: prepararse mentalmente para la competición. La
diversidad de métodos para alcanzar ese estado se traduce en
una pluralidad de denominaciones, pero en cualquier caso, la
motivación, el deseo de llegar al final, a pesar de los
pequeños y grandes contratiempos o derrotas, debe quedar por
encima del desánimo. Una buena forma física es la mejor
garantía para tener confianza en sí mismo: cuanto más débil
es un cuerpo más ordena y cuanto más fuerte, más obedece.
Cualquiera que desee presentarse al próximo raid deberá, en
primer lugar, saber qué pruebas tendrá que afrontar. No sería
la primera vez que un equipo se sienta en una piragua que
comienza a girar sobre sí misma a unos metros de la orilla…porque
ningún miembro del grupo había tenido jamás un remo entre las
manos. Por esta razón es muy positivo dedicar más tiempo a
entrenarse en los deportes que se conocen menos que hacerlos
exclusivamente con aquellos que nos resultan más agradables.
Dominar la técnica de las pruebas no exime de cuidar la
indispensable resistencia y ésta se consigue practicando
bicicleta, carrera a pie o esquí de travesía durante todo el
año. Casi todos los raids incluyen una prueba de orientación
o, incluso, al no estar balizado el camino, los equipos deben
tener cuidado de no perderse o no pasar por los controles. Por
este motivo, además de la preparación física, es
imprescindible tener sólidos conocimientos de orientación con
mapa y brújula. El raider Alberto Mayor asegura que si la
intención al inscribirse es divertirse, basta con estar en
forma. Su entrenamiento, que podría servir de ejemplo a quienes
buscan en los raids un modo de pasárselo bien entre amigos,
consiste en practicar regularmente alguna actividad (esquí de
travesía en la corta época invernal, bicicleta u excursionismo
el resto del tiempo) dos o tres veces por semana a razón de
tres o cuatro horas en cada ocasión. La bicicleta, de carretera
esencialmente, es su deporte preferido para conseguir fondo y
resistencia. En cualquier caso, hay que tener siempre presente
que el grupo irá tan deprisa como el más lento de todos.
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