Conocido bajo el seudónimo de 'Spiderman' por sus espectaculares ascensiones a rascacielos como el 'Empire State Building',
Alain Robert es ante todo un extraordinario escalador de roca. Tras 25 años de escalada ya ha probado los placeres del 8c, y del 8b
sin cuerda. Incomprendido, original, siempre a contra corriente, Alain nos cuenta el cómo y el por qué de su singular actividad.
Secciones>> Entrevista | Álbum
| Listado de ascensiones
|

Alain Robert
Foto: Col. A. Robert
|
Háblame de tus comienzos
Mi primer recuerdo de escalada es el de haber perdido las llaves de casa, vivía en un séptimo piso y más de una vez tuve que
trepar por la fachada para no quedarme en la calle. Aún no sabía lo que era la escalada como deporte. Sino, en roca, comencé con
los "Scouts", hacíamos salidas al monte y así fue como descubrí la escalada como deporte. Date cuenta que cuando yo
empecé a escalar, hace más de 25 años, no existían escuelas repletas de vías bien equipadas, teníamos que escalar en rutas sin
apenas protecciones, algo que desaprobaban mis padres, que enseguida me imaginaban helándome de frío a 8.000 metros de altura. El
caso es que, mi compañero de escalada y yo, enseguida nos compramos algo de material, sobre todo clavos y mosquetones, y empezamos
a abrir nuestras propias vías.
¿Cuál era tu opinión sobre la práctica del solo en aquella época?
Ten en cuenta que el estilo que empleábamos para escalar nuestras vías era muy parecido a escalar en solo, nos asegurábamos a la
cintura, colocábamos un clavo cada 20 metros y la verdad es que pasábamos mucho miedo, aunque tengo que reconocer que era una
sensación que nos agradaba. Hoy en día la escalada se vive de otra manera, el concepto de escalada como deporte se ha impuesto al
de aventura. Para mi la escalada siempre ha estado unida al riesgo.
"A veces es complicado dar con la secuencia adecuada. La verdad es que a
menudo he estado a punto de caerme, incluso varias veces durante una misma escalada."
|
¿Y cuándo te decidiste a probar vías exclusivamente en solo?
Pues al cabo de un año de escalada, más o menos. En aquella época nuestra visión de la escalada se basaba sobre todo en las
lecturas de los libros de Bonnatti o Rebuffat, escaladores que de alguna manera siempre han escalado en solo, y para nosotros, esa
era la manera correcta de escalar, esa era nuestra meta. Además recuerdo que éramos bastante modestos a la hora de graduar nuestras
vías, pensábamos que el sexto grado tan sólo estaba al alcance de los héroes de los libros, con lo cual, no nos creíamos
capaces de hacer más de segundo o tercer grado. No teníamos referencias pero todo cambió cuando empezamos a repetir las vías
más famosas del país, nos dimos cuenta de que nuestras rutas de segundo y tercer grado contenían en realidad duros pasos de
sexto. En cuanto tomé conciencia de mi nivel, comencé a interesarme por el grado de mis escaladas, en sólo evidentemente.
¿El interés por la escalada de edificios?
Todo comenzó en 1994, cuando uno de mis patrocinadores me preguntó si estaría interesado en rodar un anuncio. Me gustó la idea y
para mí fue toda una experiencia; acababa de descubrir un estilo de escalda extraordinariamente puro, además, me di cuenta de
que podía vivir de ello y por primera vez en mi vida tuve la oportunidad de viajar por todo el mundo.
Cuando decides escalar una vía de roca en sólo la pruebas primero con cuerda y te aseguras de que la puedes hacer con relativa
facilidad antes de probarla en solo. Para escalar un edificio debe de ser muy diferente...
Si, lo que hago es probar los pasos hasta encontrar una secuencia sencilla. A veces es complicado dar con la secuencia adecuada; por
ejemplo, tuve que pasar más de una hora haciendo bloque en los primeros metros del 'Blue Cross' (Filadelfia
) para solucionar el paso
clave, algo inquietante si tienes en cuenta la altura de la "vía" y la continuidad que requiere...La verdad es que a
menudo he estado a punto de caerme y varias veces durante una misma escalada.
|


Torre Montparnasse, Paris
Foto: Col A. Robert
|
¿Por falta de continuidad?
Si, suele ser por falta de continuidad: en general, siempre te encuentras con una gran cantidad de agarres horizontales, con lo cual
es fácil pararse y descansar, como en un buen reposo de una vía, pero también sucede lo contrario; he escalado edificios en los
que todos los agarres eran verticales, como una larga fisura por ejemplo. En esos casos nunca estás en posición de reposo, siempre
tienes que ejercer presión sobre los agarres para no caerte y eso, al cabo de 200, 300 o 400 metros acaba por hincharte los brazos.
Supongo que la suciedad y mal estado de algunas estructuras te habrá causado más de un problema.
Si, la suciedad pero sobre todo los desperfectos de la estructura. Suele ocurrir que falten trozos de estructura, lo que me obliga a
improvisar una secuencia nueva. Son sorpresas que no te esperas.
¿Cuál es tu estado mental antes durante y después de una escalada en sólo urbana?
En general, antes de escalar un edificio me suelo 'pegar' una siesta, una horita o así, me relaja bastante. La gente se imagina que
hago yoga y cosas así, pero no es cierto, una siestecita y como nuevo. Durante la escalada sólo pienso en el siguiente movimiento,
no pienso en el éxito, el fracaso o cosas así, con todas las veces en las que estoy a punto de caerme no puedo pensar en otra cosa
que no sea el movimiento. En realidad mi idea es "atreverse a fallar", solo de esa manera puedo conseguir mis objetivos.
Sucede lo mismo cuando hago una vía sin cuerda en roca, siempre habrá un margen de error, (yo estoy dispuesto a aceptar hasta un
30 o 40% de error) y si quieres tener una posibilidad de alcanzar tus objetivos debes aceptarlo. Después de la escalada, mi estado
mental depende de si acabo en prisión o no.
¿Has estado muchas veces en la cárcel?
Si, bastantes...
Página siguiente>>
Entrevista a Yuji Hirayama
Entrevista a Ben Moon
Kurt
Albert, el padre del rotpunkt
Dave Graham, un mutante en Fontainebleau
Entrevista a
Jorge Tost
Entrevista a Liv Sansoz
|