Personajes   

Entrevista: Herber Orona

El 27 de mayo de 1999 Heber Orona alcanzó la cumbre del Everest (8.848 m) tras ascender por la vertiente norte, arista noreste. Se convertía así en el primer argentino en subir al techo del mundo sin oxígeno.

heber.jpg (10648 bytes)

Su sueño se hacía realidad y la decepción de un año antes, cuando se bajó a 60 metros de la cumbre del Makalu por ayudar a su compañero de cordada, quedaba superada. Este mendocino de 29 años, guía e instructor de montaña en Mendoza, cuenta con 18 ascensiones al Aconcagua por tres vías diferentes (ruta normal o noroeste, Glaciar de los Polacos y ruta Messner de la Pared sur) y otras muchas escaladas en montañas por sudamérica que le llevan a ser calificado de coleccionista de cumbres andinas: más de 15 de 6.000 m (como Ojos del Salado, Mercedario, TupungatoS), más de 50 de 5.000 m e incontables de una altitud inferior. Escalador cualificado, sus dotes resaltan sobre todo en la rapidez de sus ascensiones: realizó la circunvalación completa al Monte Aconcagua, entrando por el Valle de Las Vacas, cumbre y regreso por Plaza de Mulas.

La entrevista fue realizada en esta misma Plaza, en el campo base de la ruta normal del Aconcagua. La familiaridad con que Heber se mueve entre las carpas saludando a unos y a otros denota que ésta es su segunda casa. En enero, el verano austral, no falta acá, donde trabaja. Mientras los ojos de Buda me miran desde el bordado de su forro polar, los suyos transmiten su ilusión por sus proyectos de futuro en el Himalaya. La conversación salta sin orden desde los Andes al Himalaya, como su propia vida.

¿Se parece Plaza de Mulas, esta pequeña urbe de colores por donde pasan montañeros de todo el mundo, al campo base tibetano del Everest?
No se parece para nada. Aquí hay mucha más gente y estoy en casa. En el Everest he encontrado mucho egoísmo, se nota que hay gente que ha pagado mucho dinero por ir allí.

¿Cómo fue tu experiencia en el Everest?
Fui en una expedición internacional de once miembros, de los que seis hicimos cumbre. Seguí la ruta china de 1960 de la cara norte. Montamos dos campos base y, desde allí, sin sherpas ni porteadores, tres campos de altura, el último a 8.300 metros. He sido el primer argentino en escalar el Everest sin oxígeno y en subir por esa vía. En esa temporada, sólo cuatro personas hicimos cumbre de este modo.

¿Qué fue lo mejor y lo peor?
Lo peor, el hambre (no duda ni un segundo en responder. El mal cálculo de comida por cuestiones de economizar presupuesto parece que fue el motivo). Lo mejor, la cumbre, lo que sientes allí, el sacrificio, el esfuerzo, demostrar que podía conseguirlo a quienes no confiaban en mí... Estuve dos horas en la cumbre sin guantes, con muy buen tiempo. Me encontraba cada vez mejor, por eso no me asustaba la bajada. Pronto, en la tarde, estaba en el último campo. También fue muy gratificante estar junto a gente de la que había oído hablar tanto. Cuando conoces a tus ídolos ves que no son tan fuertes, que tú puedes hacer lo mismo que ellos o incluso más. Eso es importante y su reconocimiento hacia tí también.

¿Cuál es tu opinión del uso de oxígeno en el Everest?
Yo creo que no es válido. Hay quien dice que es como subir un sietemil. Yo siempre quise hacer las cosas limpias, llegar hasta donde pudiera. Pero también es meritorio subir con oxígeno ya que el esfuerzo es muy grande.

¿Cómo te va por aquí, por el Aconcagua?
Subí por última vez el pasado 5 de diciembre con un cliente japonés. La ascensión está óptima esta temporada, sin nieve salvo en la parte final. Hay menos gente que otros años. La gente huyó por el asunto del milenio. En España, la montaña argentina más conocida es el Aconcagua, pero hay muchas más.

Háblame de las otras...
Está el Tupungato, en la frontera con Chile, el Mercedario, Ojos del Salado, también fronterizo... También están las grandes de Patagonia (el Fitz Roy, el Cerro TorreS) pero desde acá nos quedan más cerca las montañas bolivianas.

¿Cómo está el andinismo actualmente en Argentina?
Está subiendo el nivel. A partir del primer ochomil, el Dhaulagiri, que subió Miguel (Lito) Sánchez en 1990 y de su invernal al Cho Oyu, con gente de España las dos veces, se ha empezado a ir al Himalaya. La gente de más nivel va ahora a Patagonia, aunque todavía no hay mucho nivel en Argentina. Sebastián de la Cruz es el mejor de los últimos tiempos. Él y Lito Sánchez rompieron el tabú del Himalaya.

¿Puedes decirnos, de todas las montañas andinas con que cuentas, alguna vía relevante o actividad de la que estés orgulloso?
La pared Sur del Aconcagua es la que más satisfacción me trae ya que es una pared comprometida.

¿Cuál es la fecha y el horario que empleaste en la circunvalación completa al monte Aconcagua, con cumbre incluida? ¿y el otro ³ascenso relámpago² que se menciona en tu web?
La circunvalación la realicé con ocho clientes franceses en febrero de 1998, el tiempo que nos tomó fueron de unos 11 días entrando por el Valle de Punta de Vacas y saliendo por el Valle de Horcones. Respecto a el ascenso relámpago fue en el año 1995 partiendo desde Plaza de Mulas y regresando al mismo.

¿Qué proyectos tienes?
Puede que vuelva al Everest el próximo otoño en una expedición totalmente argentina por la misma vía que la otra vez. Quiero subir con Lito, mi amigo. Siempre pensamos subir juntos. También es posible que intente algún otro ochomil, aunque conseguir financiación en Argentina es muy difícil. Todo lo que no sea fútbol...

Alicia Valencia

 

 

 

 


Expediciones Alpinismo Hielo Nieve Roca Competiciones Excursionismo
Cultura Ecología Raids Personajes Situación de Zonas Técnica y material Foros Tablón 

 

 

Copyright © 2000 Desnivel, S.L.