La expedición estadounidense Antarctic Peninsula
Climb and Cruise consigue diversas cumbres sin nombre y también
su descenso en esquí y snowboard en la Península Antártica,
entre ellos el Lowe Peak (22-2-2000), al que así bautizan en
memoria de Alex Lowe.
La
expedición estadounidense Antarctic Peninsula Climb and Cruise ha
desarrollado una intensa actividad consiguiendo diversos picos sin
nombre y también su descenso en esquí y snowboard en la
Península Antártica.
Destaca el ascenso el día 22 de febrero de un pico virgen, al que
bautizan Lowe Peak, en memoria del alpinista estadounidense Alex
Lowe, recientemente fallecido en una avalancha en la cara sur del
Shisha Pangma. Descienden del Lowe Peak, en Neko Bay, esquiando
por el Lost Friend Couloir (el "corredor del Amigo
Perdido"), con una pendiente media de 45º durante unos 800
metros co una fina capa de hielo por encima. El equipo esteaba
compuesto por Douglas Stoup, Rick Armstong, Stephen Koch,
Kristoffer Erickson Rick H. y Hans Saari, unidos en esta ocasión
a Jared Stackman.
Tras aterrizar en Ushuaia (Argentina) el pasado 9 de febrero, el
equipo realiza su primer descenso en esquís de una montaña de
las islas Shetland del Sur (entre los 62 y 63 º latitud Sur) el
día de San Valentín, encontrando nieve en buenas condiciones.
El día 15 ascienden un couloir muy empinado a una montaña en el
área de la isla Cuverville. Los desplazamientos los realizan en
barco. El 16 reconocen el Mount Shackleton, en el área del Mount
Scott, cerca de la base científica ucraniana. Al día siguiente
avistan numerosas ballenas alrededor de gigantescos icebergs. El
18 parten a escalar un corredor al NE de la isla Petermann; el mal
tiempo los acompaña.
Cumbres vírgenes
El
sábado 19 de febrero el sexteto esquía aprovechando un claro a
-38º C un pico de unos 600 m de altitud, con numerosos séracs y
cornisas, en las islas Rongé en la Península Antárctica. Para
su ascenso cruzan un territorio glaciar muy agrietado en dos
cordadas de tres, atravesando bajo un par de secciones de séracs.
Uno de los grupos decide retroceder ante las condiciones, pero en
vista de que sus compañeros prosiguen, retoman sus huellas,
debiendo asegurarse en una pala de nieve de 70º con los esquís
clavados en la pendiente. En el descenso se deslizan por laderas
de hasta 60º entre séracs disfrutando de lo lindo, según indica
uno de los afortunados.
Acantilados de hielo
Al día siguiente (20 de febrero) el equipo parte en zodiac a
intentar el Mount Francais (2.750 m aproximadamente), en pico
insular más alto de estos territorios. La montaña está alejada
unos 12 km de la costa en medio de un glaciar, por lo que
deberían vivaquear en una cueva de hielo para después hacer cima
y conseguir el primer descenso en esquís y snowboard de este
pico. Sin embargo, no encuentran el paso entre los acantilados de
hielo de unos 45 metros de alto y se quedan sin desembarcar. No se
desaniman por ello y redirigen sus miras a nuevos objetivos.
El día 22 llevan a cabo la probable primera ascensión de una
cumbre de 1.100 metros de desnivel en Paradise Bay a la que
bautizan Tina Point, en recuerdo de la novia -Tina Flowers- de uno
de los ascensionistas, Stephen Koch, quien sube con Jared
Stackman.
Como se ha dicho, el 22 lo emplean los siete alpinistas en coronar
el Lowe Peak, en Neko Bay, y bajarlo sobre las dos tablas finas y
la tabla ancha de snow. El 24 de febrero, de nuevo en el mar,
cruzan el Drake Passage y abandonan la Antártida.
El equipo destaca las inmensas posibilidades para el esquí y el
surf en el continente helado. Ha estado comunicando a diario con
la civilización por correo electrónico y teléfono para que
fueran retransmitidas sus evoluciones por internet. Todo es
programa pudo cumplirse gracias a dormir sólo 6 horas, puesto que
el sol se ponía sobre las 10 de la noche.
J.J.Z
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