Después de un milenio de historia y muchas influencias religiosas
y seglares, el Camino de Santiago, y nos referimos al camino terrenal,
el que pisaron y crearon con sus huellas los primeros peregrinos
jacobeos, ha sufrido variantes y desviaciones en su trazado original
hasta desaparecer prácticamente de la memoria. No obstante, la
historia nos ha dejado como guía los monumentos, los templos, los
puentes, los ritos y tradiciones, las leyendas, los árboles sagrados
y los mensajes escritos en los pórticos románicos, una serie de
señales que por sí solas marcan la ruta jacobea hacia el Finisterre.
PUERTO DE SOMPORT
Tres son los grandes destinos de devoción cristiana que durante
siglos han buscado peregrinos de todo sino y condición:
Jerusalén, Roma y Compostela.
Y tres son los hospitales que, como escribió Aymeric en el
siglo XII, eran las columnas que el Señor estableció en este
mundo para sostenimiento de sus peregrinos: el hospital de
Jerusalén; el hospital de Mont-Juox, en los Alpes, camino de
Roma; y el hospital de Santa Cristina, en Somport.
JACA
En Jaca, el peregrino medieval, además de visitar la catedral,
también tenía una cita con el Árbol de la Salud, que se
trataba de un olmo con la propiedad de reconfortar al peregrino
que descansaba en su sombra. Este árbol, como otros muchos a lo
largo del Camino, se encontraba cerca de un hospital templario y
sus propiedades podían tener relación con los cultos
templarios relacionados con la recuperación de rituales
precristianos a la Madre Tierra.
SAN JUAN DE LAPEÑA
Los monjes pinatenses de San Juan de la Peña fueron los
encargados de custodiar la Copa Griálica hasta el año 1399, el
cáliz de la última cena que recogió la sangre derramada por
Cristo en la cruz cuando el legionario Longinos atravesó su
pecho con una lanza, y que envió a su patria el mártir San
Lorenzo desde Roma por medio de otro legionario romano. A partir
de entonces el cáliz estuvo en el palacio real de la Aljafería
de Zaragoza hasta 1410, en que se trasladó a la Capilla Real de
Barcelona. Y el 18 de marzo de 1437 el rey Alfonso V el
Magnánimo entregó la copa para su custodia a la catedral de
Valencia, donde permanece ahora en una capilla especial.
MONASTERIO DE LEYRE
El monasterio de Leyre es otro de los lugares surgidos de la
meditación y el retiro de la vida material, dejando para la
historia nombres y milagros como el del abad Virila, el monje
que viajó por la eternidad y volvió para contarlo.
SANGÜESA
Los templos de Sangüesa, y en especial la iglesia de Santa
María la Real, guardan la colección de reliquias más
importante del Camino de Santiago.
ROCAFORTE
La historia cuenta que cuando San Francisco de Asís peregrinó
a Compostela se detuvo en este solitario lugar a descansar y,
mientras dormía, su bordón se convirtió en un frondoso moral.
De nuevo aparece un árbol sagrado que en este caso el santo
interpretó como un mensaje divino y tuvo la idea de fundar en
ese mismo lugar el primer convento franciscano del Camino.
EUNATE
Llegamos a uno de los lugares más emocionantes de la ruta
jacobea y a uno de sus edificios templarios más complejos y
significativos, la iglesia de Santa María de Eunate.
Un templario que custodia desde hace unos años un pequeño
refugio de los Montes de León, nos contó que el rey Salomón
entregó a los templarios en Jerusalén las reliquias de la
reina de Saba para llevarlas al Camino de Santiago y que
descansaran en él eternamente.
Para que el lugar escogido se mantuviese en secreto, y
únicamente pudieran acceder los elegidos y los iniciados, el
rey de Jerusalén transmitió a los templarios un códice
secreto, una manera de comunicación a través de símbolos
esculpidos en la piedra que sólo ellos conocían. Parece ser
que entre los símbolos y las figuras de los dos pórticos
gemelos, el de Eunate y Olcoz, está descrito en la piedra el
lugar exacto de la tumba de la reina de Saba.
El templo de Eunate nos descubre un cúmulo de mensajes
iniciáticos «camuflados» entre el poder de la iglesia, que ha
sido la verdadera promotora de la peregrinación jacobea.

RONCESVALLES
Igual que el Somport era la primera gran dificultad del
peregrino en el Camino Aragonés, la llegada a Roncesvalles
suponía superar el actual puerto de Ibañeta, antiguamente Port
de Cize, para llegar a la colegiata, que representa uno de los
hitos del fervor jacobeo.
La principal diferencia entre las dos variantes de entrada del
Camino de Santiago desde la Gascuña del Codex Calixtinus,
aparte evidentemente de la geográfica, es que si la aragonesa
está basada principalmente en el mito griálico, ésta de
Navarra se ha generado en torno al fenómeno carolingio y a las
gestas y leyendas de sus principales personajes narradas en la
célebre Chanson de Roland.
PAMPLONA
Acontecimientos bélicos basados en el mito carolingio hay
varios y todos tienen en común la intercesión de Dios o el
Apóstol en los sucesos de la batalla.
Una intervención milagrosa por parte del Apóstol, pero en esta
ocasión con un final menos favorecedor, fue cuando Carlomagno
pidió ayuda a Santiago para que marcara con una cruz roja el
escudo de los guerreros que estaban destinados a morir en la
batalla contra el monarca navarro Furro. El santo protector
señaló los escudos de ciento cincuenta guerreros y el
emperador, pensando que les salvaría la vida, los retiró de la
batalla, pero no sirvió de nada porque por la mañana todos los
soldados con escudo marcado habían muerto misteriosamente.
EL PUERTO DEL PERDÓN
El puerto del Perdón representa la gran superación física y
espiritual del caminante jacobeo en tierras navarras.
PUENTE LA REINA
EN Puente la Reina se unen los caminos procedentes de Francia el
Francés y el Aragonés.
Los puentes de la ruta jacobea son otro de los elementos
simbólicos del caminar penitente del peregrino. Ofrecen la
transición, el paso de una orilla a otra, el tránsito de una
dificultad, de una superación.
Puente la Reina ya era ciudad romana, pero el fervor religioso
del Camino de Santiago la convirtió en guía y señal del
peregrino.
CIRAUQUI
Entre sus empinadas calles medievales se encuentra la iglesia de
San Román, donde llama la atención la portada ojival de
soberbia arquería polilobulada del siglo XIII y arquivoltas
decoradas con motivos románico-cistercienses y musulmanes,
grifos y otros animales de la fantasía canteril.
A la salida del pueblo recorremos un tramo de calzada romana,
muy destruida por el paso del tiempo y con un puente modificado
durante la época medieval.
ESTELLA
Estella significa estrella. Comenzó a tener importancia a
partir de su repoblación por francos, que llevó a cabo Sancho
V a finales del siglo XI.
De todos los edificios religiosos, templos y monasterios que hay
en Estella vamos a destacar la iglesia de San Pedro de la Rúa,
con una torre imponente que se abre con una portada románica
del siglo XII, para observar sin prisas.
IRACHE
El monasterio de Irache, fundado en el siglo X, es uno de los
más antiguos del reino de Navarra.
Una fuente de vino, situada unos metros antes de llegar al
monasterio, mantiene la tradición jacobea de ofrecer un vaso de
vino al esforzado peregrino para aliviarle los pasos del camino.
NÁJERA
En Nájera volvemos a encontrar al guerrero Roldán en una de
sus famosas contiendas bélicas por tierras riojanas. En esta
ocasión lucha contra el gigante Farragut, un descendiente sirio
de Goliat que retaba continuamente a los mejores caballeros de
Carlomagno.
SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
Para la mayoría de los peregrinos rendir devoción a Santo
Domingo, el santo constructor del Camino, es básico en su
penitencia jacobea.
En el interior de la catedral hay dos cosas que llaman la
atención: el sepulcro del santo y un gallinero de madera y
cristal donde aguantan a duras penas un gallo y una gallina.
SAN JUAN DE ORTEGA
Este santo fue discípulo de Santo Domingo de la Calzada, y de
la misma manera que él, es un pilar fundamental en el
desarrollo «urbanístico» de la peregrinación a Compostela.
En vista de los percances sufridos por los peregrinos en los
tenebrosos Montes de Oca San Juan de Ortega decidió levantar un
santuario en pleno monte para ofrecer hospitalidad y asilo
espiritual a todos los viajeros jacobeos.
BURGOS
La catedral de Burgos es uno de los monumentos góticos más
grandiosos del Camino de Santiago.
En el interior del templo resalta entre tanta riqueza artística
la milagrosa imagen del Cristo de los Agustinos. A este Cristo
de Burgos «medio humano» se le atribuyen numerosos milagros.
RABÉ DE LAS CALZADAS
En la soledad de la población un gallo de colores preside la
fuente de la plaza.
MONASTERIO DE SAN ANTÓN
A los clérigos del monasterio de San Antón se les tenía por
curanderos milagrosos, con capacidad para terminar con
infecciones y males con el simple toque de su báculo, en forma
de tau (símbolo templario), en el cuerpo del enfermo. La
tradición surgió de la mejora en el estado de salud de los
peregrinos a su paso por estas tierras castellanas.
FRÓMISTA
Sin duda, la belleza artística y la originalidad
arquitectónica de la iglesia de San Martín es más que
suficiente para dedicar una visita especial a esta localidad
situada junto al Canal de Castilla.
VILLARCÁZAR DE SIRGA
La iglesia de Santa María la Blanca formó parte de una
importante encomienda de la orden del Temple en Tierra de
Campos. La imagen también es conocida como la Virgen de las
Cantigas porque aparece en varias de las cantigas que recopiló
Alfonso X el Sabio como santa milagrera en favor de los
peregrinos que se dirigían a Santiago.
CARRIÓN DE LOS CONDES
Estamos en plena Tierra de Campos, donde el peregrino tiene que
tener mucha fuerza espiritual para seguir adelante en un paisaje
monótono que favorece muy poco la motivación por el viaje.
SAHAGÚN
El Codex Calixtinus, describe Sahagún como una villa prodigio
en todo tipo de bienes, donde se encuentra el prado donde, se
dice, que reverdecieron las astas fulgurantes que los guerreros
victoriosos habían hincado en tierra, para gloria del Señor.
LEÓN
Vidrieras de mil colores, medidas desconcertantes, esculturas
demoníacas entre cantos de ángeles. Una piedra entre dos
columnas eran utilizadas por los delincuentes para salvar la
vida si la tocaban antes de que la justicia les echara mano,
garantizándoles un juicio justo o incluso el perdón.
Es mejor olvidar el viaje por un momento y contemplar sin prisas
la esbelta y clara catedral hasta que no nos quede ninguno de
sus detalles por contemplar.
PUENTE DE ÓRBIGO
En esta ocasión se trata del puente más largo de toda la ruta
jacobea.
ASTORGA
En Astorga el peregrino contempla una grandiosa catedral
anaranjada con mezclas de gótico, renacentista y barroco.
También disfruta con un castillo edificio de hadas y princesas
del «divino» Gaudí.
CASTRILLO DE POLVAZARES
Las casas están construidas con piedras rojas empastadas con
arcilla. El empedrado de las calles es de cantos de pedernal.
Arcos, balcones y gruesas puertas de madera bien pintadas de
verde, azul o blanco. Olor a pueblo serrano. Rostros arrugados
enmarcados por pañuelos negros. Perros de todas las razas,
mezclas y edades ladrando a los peregrinos.
Un lugar tranquilo para sosegar el ánimo y tomar buenas
fotografías.
RABANAL DEL CAMINO
Antes de llegar a Rabanal, a la izquierda de la ruta,
encontramos un enorme roble que, como otros árboles sagrados,
ha sido admirado y venerado por peregrinos y protectores del
Camino de Santiago. Y también es normal que muy cerca se
encontrase una de las fundaciones más importantes y secretas
del Temple.
CRUZ DE FERRO
No es una catedral que necesita tres siglos para su
construcción; ni un palacio ni una iglesia; ni siquiera es una
sencilla ermita levantada por un santo o un ermitaño. Es una
simple cruz de hierro oxidado clavada en un tronco de madera
sobre un montículo de piedras que han ido depositando los
peregrinos a su paso y que se ha convertido en el más famoso
monumento de la ruta jacobea.
PONFERRADA
En Ponferrada hay que nombrar y visitar, si es posible, el
castillo de los Templarios. Seguramente veremos «únicamente»
piedras, torres, escaleras y más piedras, pero entre la roca
tallada habitaron durante una época monjes templarios que
hacían del símbolo su pasión y del rito su tradición.
VILLAFRANCA DEL BIERZO
Al lado justo del Camino se encuentra la sencilla iglesia de
Santiago con el Pórtico del Perdón, donde los peregrinos que
por cualquier motivo se encuentren impedidos para llegar a
Santiago reciben de igual manera la Compostela.
O CEBREIRO
El templo de Santa María de O Cebreiro, del siglo IX, es de los
más antiguos de la ruta. En el interior, dentro de una urna
fuertemente protegida, hay un cáliz de oro y el milagro que la
reina Isabel la Católica dejó cuando pasó por el lugar
durante su peregrinación.
SAMOS
Los visigodos conocían el lugar con el nombre de Sámanos o
espacio donde viven personas religiosas en comunidad. Su
fundación data del siglo VI, por lo que se trata del más
antiguo de todo el occidente cristiano.
PORTOMARÍN
El último gran puente que debía superar el peregrino era
cruzar el río Miño. También el último gran paso
transcendental. El puente y la población únicamente existen
desde 1962, cuando se inauguró el embalse de Belesar obligando
a reubicar la población para salvarla de las aguas del embalse.
PALAS DO REY
Cerca de Palas do Rey se encuentran dos lugares poco visitados
por los peregrinos actuales, pues requieren un pequeño desvío,
pero de gran tradición en la ruta jacobea durante siglos.
Uno es Vilar de Donas, un bello monasterio que fue sede durante
un tiempo de la orden de Santiago y que aparece en la historia
sobre el siglo X. El otro es el castillo de Pambre. Realmente
sorprende al viajero cuando lo descubre entre las colinas de
eucaliptos, viveros y prados de vacas. Es la única fortaleza de
este tipo que se conserva en Galicia.
Un poco antes de llegar a Palas, a la izquierda del Camino, hay
un crucero junto a un retorcido roble centenario. Hay que
«leer» las esculturas del monumento y pasear por este lugar de
culto y ritual. La calavera y la serpiente. El Cristo coronado.
Sagrado y profano frente a frente.
SANTIAGO DE COMPOSTELA
El final del Camino. La meta que durante siglos han deseado
miles, millones de hombres y mujeres de todo el mundo por
motivos religiosos, culturales o, simplemente, deportivos.
Santiago de Compostela, la ciudad de piedra. El templo de todas
las devociones. La última puerta de una ruta sin final.
Una puerta extraña y misteriosa que se debía cerrar para
completar un viaje en espiral hacia el centro de todas nuestras
preguntas, sacrificios y deseos y, en cambio, es una puerta que
nos lanza a un universo desconocido y eterno porque es una
entrada hacia nuestro propio corazón.

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