Sin oxígeno
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Alison Hargreaves |
La primera mujer que ascendió al Everest fue la
japonesa Junko Tabei en el año 1975 con la ayuda de oxígeno.
Hasta 13 años después, ninguna mujer consiguió realizar la
escalada del Everest sin enmascarar la altitud.
Este nuevo paso vino de la mano de la neozelandesa Lydia Bradey en
el año 1988, a sus 28 años, un espíritu ambicioso e
independiente. Su relato de la ascensión fue un poco confuso, ya
que no disponía de fotos de cumbre. Pero aunque muchos escaladores
fueron escépticos en un principio, la mayoría ha acabado aceptando
su palabra y su ascensión está reconocida como la novena femenina
y primera sin oxígeno.
La segunda mujer en conseguirlo fue Alison Hargreaves, de
nacionalidad inglesa, en el año 1995. La ruta que eligió fue la
del Collado norte-arista noreste. Ascendió sola, montando sus
propios campamentos y sin ninguna ayuda de sherpas. Ese mismo año
desaparecía en el K2.
En 1998 una pareja formada por el ruso Sergei Arsentiev y la
norteamericana Fransis Distefano consiguieron hacer cumbre, sin
ayuda de oxígeno, convirtiéndose Fransis en la tercera mujer que
lo lograba. Sergei desapareció en el descenso y Francis no llegó
al campo base muriendo de agotamiento mientras bajaba.
La española Chus Lago, el 26 de mayo de 1999, por la ruta original
del Collado norte se ha convertido en la cuarta mujer que asciende a
la montaña más ata del mundo sin la ayuda de oxígeno aunque en el
descenso, durante tres horas, tuvo que utilizarlo.

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