Con o sin oxígeno
De las 874 personas que han escalado el Everest desde 1953,
sin contar esta temporada, sólo 75 lo hicieron sin usar
oxígeno artificial.
De entre todos destaca Ang Rita, el mítico sherpa que ascendió
10 veces y en ninguna lo utilizó. Dejando al margen este caso
excepcional, la realidad es que el oxígeno se ha usado en mayor o
menor medida en el 92 por ciento de las ascensiones. Debido a las
numerosas personas que han repetido ascensión en el Everest, el
total de ascensiones son 1.173. De éstas sin oxígeno, suman 96.
Esta cifra sirve para marcar distancias entre quien respira
exclusivamente el aire de la montaña o incrementar su calidad con
el de las botellas de oxígeno. No significa necesariamente que
ascender el Everest con oxígeno sea siempre fácil, pero sí que
hacerlo sin él resulta siempre mucho más duro y más incierto.
Los alpinistas que han utilizado oxígeno sólo en algún momento
de la ascensión notaron en su cuerpo las diferencias, "un
sensación de bienestar, de calorcito ". El oxígeno, no
sólo permite caminar con menos cansancio, también es uno de los
mejores abrigos contra el frío de la alta montaña, y una gran
ayuda psicológica.
Escalaron por primera vez el Everest sin
oxígeno en 1978. Fue una revolución. En teoría, según
la opinión científica, quien lo intentara podría no
regresar, o regresar con graves alteraciones cerebrales.
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Reinhold Messner y Peter Habeler
Escalaron por primera vez el Everest sin oxígeno en 1978. Fue una
revolución. En teoría, según la opinión científica, quien lo
intentara podría no regresar, o regresar con graves alteraciones
cerebrales. Este miedo estuvo patente durante el ascenso de
Messner y Habeler en todo momento. De hecho, Habeler consiguió el
descenso más rápido de la cumbre llevado por él. En una hora
estaba de regreso en el Collado Sur.
Ninguno de los dos muestra hoy alteraciones cerebrales, aunque sí
sufrieron psicológica y físicamente mucho más que durante una
ascensión con oxígeno. "Sólo soy un pulmón que
jadea", escribió Messner de su recuerdo de cumbre.
Una apuesta más arriesgada
Actualmente, hay quien usa oxígeno desde lo 6.500 o 7.000 metros
ininterrumpidamente. Son los más beneficiados si la ascensión
transcurre sin contratiempos, pero si hay retrasos y el oxígeno
se agota serán los más afectados. Al otro lado, quienes rechazan
usarlo como medio de ayuda dejan en las tiendas del último
campamento de altura algunas botellas para uso médico, para poder
disponer de él como remedio ante una situación de emergencia. El
riesgo es poder llegar a él.
Los participantes en expediciones comerciales, donde el objetivo
prioritario es garantizarse la cumbre a cambio de los cerca de 10
millones de pesetas que pagan, lo usan intensivamente. Frente a
ellos, cada vez hay un número mayor de alpinistas que eligen
respirar el verdadero aire de la montaña en el Everest. Lo hacen
poniendo en juego aún más el propio éxito de la ascensión, ya
bastante condicionado por las características de la montaña.
Pero también su integridad física. Mientras que el índice de
muertes descendiendo de cumbre con oxígeno es del 3 por ciento;
cuando no se usa oxígeno sube a un 8 por ciento. Una apuesta más
arriesgada y más comprometida, como el alpinismo.
Los primeros españoles en ascender al
Everest sin oxígeno fueron los hermanos Félix y Aberto
Iñurrategi en 1992
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Algunos Datos
Ascensiones al Everest con oxígeno 1.173
Ascensiones sin oxígeno: 96
Personas que han subido el Everest con oxígeno 874
Personas que han subido el Everest sin oxígeno 75
Primeros en ascender sin oxígeno al Everest:
Hombres: Reinhold Messner y Peter Habeler el 8/5/78
Mujeres: Lydia Bradey 14/10/88
Primeros españoles: Félix y Alberto Iñurrategui 25/9/92
Ascensiones muertes porcentaje
Con O2 1077 32 3,0%
Sin O2 96 8 8,3
J.L Mendieta
Estadisticas Fuente: Xavier Eguskitza
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