Julián Andreu Lirón, un experto montañero, inició una travesía en solitario por el Pirineo oscense cuando se vio
sorprendido por el temporal que afectó la zona el 26 de febrero. Con la carretera de Panticosa cortada por un alud se iniciaron
las tareas de rescate. El recuerdo de sus amigos y de lo ocurrido durante esos días motivan la carta que publicamos.
Nuestro adiós
Con estas líneas quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a las muchas personas que nos ayudaron en los duros
momentos vividos, así como realizar un pequeño análisis por sí fuera de utilidad para otros posibles casos. Esperemos que con
este espíritu se interpreten.
Julián subió el lunes 26 de Febrero hacia el pico Arriel. Partió solo, había quedado con su hermano por la tarde en
Sallent de Gállego, el tiempo fue excelente. En algún momento utilizo el teléfono que llevaba para mandar un mensaje a un amigo
"Arriel, buena nieve, esquí - alpinismo". No bajó.
Esa misma noche, a las 21h. se da aviso al grupo de rescate de la Guardia Civil; y también esa misma noche (24 h.) las
condiciones atmosféricas cambian rotundamente, tanto que hasta el lunes siguiente no se hace un claro en el cielo que permita el
vuelo del helicóptero.
Tanto el miércoles como el jueves el riesgo de aludes es máximo: 5, prácticamente no dejó de nevar en una semana. Con
estas condiciones subir al monte es asumir mucho riesgo, y los guardias civiles estuvieron estos días jugándose el tipo subiendo
hacia los Arrieles. Era prácticamente imposible avanzar con ningún medio, debido a la cantidad de nieve blanda acumulada y las
constantes avalanchas.
Dicho este reconocimiento nos gustaría realizar unos comentarios.
Parece ser que organizar un rescate de montaña es una labor compleja, en la que aparte de buena voluntad (en este caso
sobradamente demostrada) es necesario una serie de pesquisas, gestiones, indagaciones y realizar un perfil de la víctima…
A continuación vamos a detallar una serie de paradojas que creemos que se deben de solucionar para el bien de todos los
montañer@s .Afirmamos una vez más que el rescate en montaña debe ser realizado por profesionales, pero ¿son suficientes 4
agentes especialistas para una basta zona del Pirineo como son los Valles del Aragón y de Tena?
A nuestro entender no; a la vez constatamos que, normalmente, los recursos humanos empleados en la búsqueda son proporcionales al
número de días que han transcurrido desde la desaparición, lo cual parece a todas luces ilógico, pues las posibilidades de
encontrar a alguien con vida cada vez son menores. ¡Incluso en algunas comunidades autónomas (no por desgracia en Aragón)
surgen problemas entre distintas instituciones (GREIM, bomberos, Policias autonómicos)!. Pero gracias a estos problemas de
rivalidad los recursos humanos especializados en rescate de montaña son en estas regiones substancialmente superiores en todos
los cuerpos que tienen encomendadas estas labores que en las regiones que estas funciones sólo lo cubren los agentes
especialistas de la Guardia Civil.
Volviendo a como se realizó el rescate; hasta el martes 27 tarde-noche no se ve la nota dejada por Julián, visible
quitando la nieve del parabrisas de su furgoneta. Obviamente hasta entonces no se supo por donde buscar (el miércoles 28
intentaron llegar a la cumbre del pico 4 guardias). Tampoco se supo con que material había subido, ¿no puede haber un mecanismo
legal para abrir un vehículo particular en estos casos?...
El caso concreto de nuestro amigo era más complejo para el trazado de su perfil (experto alpinista y muy buen esquiador
extremo, como dato de muestra hace 2 años bajo por el corredor Stasen del Aneto con tablas y se estaba preparando para bajar con
tablas la cumbre del Mont-Blanc) pues se trata de una persona nacida en Zaragoza y con más de 10 años viviendo en Madrid,
¿podía haber aportado algo hablar con sus amigos?, de hecho nos enteramos el miércoles 28 por la tarde a través de los partes
televisivos.
Esta serie de trabajos "de retaguardia" no parecen que puedan realizarse si el 100% del grupo de rescate son los que
tienen que estar en la montaña.
Por otro lado, en caso del accidente ¿tienen algo que hacer o decir las federaciones? La Federación Madrileña de
Montaña en el día de hoy, 16 de Abril , no se ha puesto en comunicación con los familiares. Por lo menos, para apoyarles psicológicamente ante la angustia de la desaparición de un hijo, de un hermano que no puedes entender muy bien y cuyo cuerpo
todavía no ha aparecido.
¿Para que sirve realmente federarse?. Ser miembro de un club, de una federación ¿supone solamente contratar un seguro
multiriesgo.....?. ¿Dónde está la Solidaridad de la Comunidad Montañera que intentan Representar?.....¿de esta forma se
legitiman....?
El agradecimiento a los miembros del equipo de rescate quisiéramos hacerlo extensivo al equipo de sicólogos de la Cruz
Roja que su presencia aminoró la angustia y el dolor de la familia en su inútil espera. Al Señor Paco, dueño de la venta del
mismo nombre en el paso fronterizo del Portalet, que junto Roma con Santiago para que nos abrieran la frontera por el lado
francés para buscar a nuestro compañero y recabó información al mismo subdelegado del gobierno de Huesca del rescate de
nuestro compañero, al Albergue Foratata de Sallent de Gállego , a Modesto Pascau por su interés y sus palabras de ánimo en los
momento difíciles, a Manolo Avellanas que nos informaba puntualmente de cuando despega el helicóptero y a Eider Insausti, un
montañero pamplonica que sin conocer a Julían, ni a nosotros. Se jugo el tipo en la búsqueda de nuestro compañero. Gracias
especialmente a ti, gente como tu hace renacer la esperanza que La Montaña es más que un deporte y una Federación.... .
Los días pasaron, uno tras de otro, el móvil de Julián dejó de funcionar, su cuerpo lo devolverá la primavera y su energía
la reencontraremos en las Cumbres......
Félix Sánchez, Pedro Barriopedro, Jorge Parramón, Javier Llorente
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