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Breve historia de los Drus
La cara oeste de los Drus (3.733 metros), monolito de granito compacto, alza sus 1.100 metros de pared sobre el valle de
Chamonix. Esta montaña ha sido el escenario de múltiples hazañas, unas veces gloriosas y otras trágicas.
Pierre Allain y su ascensión a la cara norte, el 'Pilar Bonatti', la 'Directa americana'... son algunas de las realizaciones que
han hecho evolucionar el alpinismo abriendo nuevos horizontes, nuevas posibilidades.
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Pierre Allain
Foto: archivo Desnivel
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En 1935, el escalador parisino Pierre Allain lleva el alto nivel alcanzado sobre los bloques de fontainebleau a la cara
norte de los Drus, abriendo en dos días, junto a Raymond Lininger, la primera gran vía de los Drus. Bautizada hoy en día con el
nombre de 'vía clásica de la cara norte', la famosa fisura que lleva su nombre, la fisura pierre Allain, aún sigue dando guerra
a las nuevas generaciones de alpinistas y, su grado no ha sido rebajado... Hubo que esperar hasta 1964 para ver la primera
ascensión invernal y hasta 1971 para la primera en solitario (aunque en verano).
En 1952, Lucien Bérardini, Adrien Dagory, Marcel Lainé y Guido Magnone, consiguen vencer, en 8 días, la cara oeste, lo
que, en su época, supuso un gran salto a nivel de dificultad.
En 1955, Walter Bonatti revoluciona el mundillo del alpinismo abriendo en solitario y en 6 días, una línea improbable e
impensable de la cara oeste de los Drus: el 'Pilar Bonatti', un encadenamiento de una audacia totalmente impensable en aquella
época. La exposición y dificultad del itinerario sentaron las bases de un nuevo tipo de alpinismo.
En 1962, los mejores escaladores americanos del momento, Gary Hemming y Royal Robbins, abren una línea directa en 3
días. Utilizan unas revolucionarias técnicas de artificial, perfeccionadas en la inmensidad de las paredes de El Capitan, para
completar uno de los itinerarios más impactantes de la época, la 'Directa americana'. A partir de ese momento, se empezó a
considerar la posibilidad de escalar itinerarios aparentemente imposibles: el artificial era la solución.
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J.C. Lafaille en su 'Voie Lafaille'
Foto: Phillippe Poulet
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En 1965, de nuevo Royal Robbins, vuelve a los Drus para trazar un itinerario aún más directo, la 'Directissime americaine',
una vía poco repetida incluso en la actualidad.
En septiembre de 1966, esta "tribu" de escaladores americanos, cuya presencia no era del agrado de los guias de
Chamonix, más que nada por el alto nivel de sus ascensiones, se autoexcluye aún más del mundillo de la montaña; en la famosa
cara oeste, en la Directa americana, una cordada de alpinistas alemanes parece tener serios problemas. Ante la atónita mirada de
los equipos de rescate, los americanos formaron cordadas independientes, subieron por la vía que habían abierto cuatro años
antes y consiguiron rescatar al equipo alemán sin ningún problema. Es evidente que sin la ayuda de estos escaladores americanos,
los alpinistas alemanes no hubieran podido salvar sus vidas... Esta provocativa epopeya, muy mediatizada en aquella época, fue el
principio de una nueva era para los equipos de rescate: habían aprendido la lección.
Durante el invierno de 1973, Walter Cecchinel y Claude Jager, recorren el famoso 'Couloir Nord', un itinerario que
discurre sobre hielo casi vertical y utilizan, por primera vez, la técnica del piolet-tracción. Los itinerarios sobre hielo casi
vertical se convierten en un objetivo realizable.
En 1975, Thomas Gross, hombre sin patria, estrella de la escalada artificial y beatnik marginal, abre en solitario una
vía impensable, permaneciendo 18 días en la cara oeste (sin contar los 25 días empleados para la preparación). Realmente se
pasó más tiempo hizando el enorme macuto de 100 kg. que escalando. De esta manera, este original escalador organiza su vida en
pared, transportando su guitarra y leña para el fuego...
En 1982, Christophe Profit, en su mejor momento de forma, recorre la 'Directa americana' en solo integral en 3h 10,
introduciendo así un nuevo estilo: ascensiones ultra-rapidas y ligeras.
Como podemos ver, cada una de estas brillantes realizaciones en los Drus han significado la introducción de nuevas
técnicas y concepciones del alpinismo y todas tienen algo en común: la apertura de vías en roca en las grandes paredes, esclada
artificial en montaña para superar las líneas imposoibles, técnica del piolet-tracción para el hielo, solo express y mochila
ultra-ligera...
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