El que fuera el fundador de la cofradía Cavall Bernat, Josep
Barberà, fallece a los 76 años de edad. Homenaje a un hombre
clave en el desarrollo de la escalada en Montserrat.
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Bernat | Entrevista a Francesc Guillamón
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Josep Barberà i Suqué
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La noticia ha caído como un jarro de agua fría. Un tumor en
la cabeza descubierto tres semanas antes de su fallecimiento
acabó con la vida del que fuera el fundador de la cofradía de
Cavall Bernat.
A sus 76 años, Josep Barberà había conseguido numerosas
primeras ascensiones en las agujas de Montserrat, llegando incluso
a conquistar la cima de las 212 que se han contado. Amante de los
grandes espacios, realizó, durante la época de oro del
Pirineismo, en los años cuarenta y cincuenta, numerosas
ascensiones a las montañas más altas de la península. A pesar
de su preferencia por la escalada en pared, también protagonizó
varias ascensiones a las cumbres más clásicas de los Alpes, como
el Mont Blanc, el Mont Rose, el Dru o l'aiguille Verte.
Autor de varios libros como "Nuestras Montañas",
Història d'una Pedra o "Montserrat palmo a
palmo",Josep Barberà es considerado, por sus ascensiones
montserratinas, como el pionero de la escalada en Montserrat.
Sus amigos lo recuerdan como un hombre apasionado por la montaña,
un hombre fuerte, con una gran capacidad de trabajo y un ímpetu
sin igual.
Todos conocen el Cavall Bernat, la aguja más representativa de la
escalada en Montserrat. Este monolito se alza como un dardo
apuntando al cielo de Montserrat. Su primera ascensión, a las
puertas de una contienda civil que paralizaría durante largos
años la actividad deportiva de todo el país, ocupa un puesto de
honor en la historia del montañismo catalán. Aquí abrieron
vías escaladores y pirineistas de leyenda como Josep Costa,
Carles Ballaguer, Josep García "Boix"(primeros
ascensionistas en 1935), Josep Picqué, Daniel Vergés ó J.M
Anglada.
En 1978, Josep Barberà constituye el Grup Cavall Bernat de
Montserrat, una asociación formada por todos los hombres y
mujeres que han ascendido a su cima y que, naturalmente, quieren
pertenecer a este club. Actualmente tiene unos 800 socios, y todos
los otoños, desde hace varios lustros, se reúnen para homenajear
a alguna cordada y compartir vivencias. Josep Barberà también
fue el responsable de la organización de las 24 horas de
CavallBernat, en la que día y noche se realizan ascensiones a la
mítica aguja por sus didtintas vías.
En Sant Cugat del Vallés, en la calle de la Sort número 12,
ocupando la sala de una vivienda particular que en tiempos fue una
destilería de alcohol, se encuentra el museo Cavall Bernat.
Durante toda su vida, Josep Barberà ha ido haciendo acopio de mil
y un objetos relacionados con el Cavall de Montserrat. En éste
museo se encuentran entre otras curiosidades, los largos clavos
que se utilizaron en las primeras ascensiones y la virgen de
aluminio que durante años estuvo en la cima y que sustituyó a la
primera virgen de piedra artificial destruida por el tiempo.
Con la muerte de Josep Barbera i Suqué, el montañismo
catalán pierde a uno de los mayores activistas de la sierra
montserratina. Su recuerdo quedará grabado para siempre en el
corazón de quienes le conocieron.
Entrevista con uno de los grandes de la escalada en
Cataluña, Francesc Guillamón, vicepresidente de la federación
catalana y amigo de Josep Barberá i Suquel.
¿Quien era Josep Barberà?
Josep Barberà era una persona muy carismática, un luchador con
un ímpetu sin igual y una voluntad a prueba de bombas. Su gran
capacidad de trabajo combinada con su fuerza de voluntad, le han
llevado a conseguir prácticamente todo lo que se había
propuesto, siempre mirando hacia delante, y con una alegría que
se transmitía automáticamente a los que estaban con él. Creo
que el mundo alpino catalán debe gran parte de su desarrollo a un
hombre que ha dedicado su vida entera a la montaña consiguiendo
asombrosos retos, como la ascensión a todas las agujas de la
sierra montserratina, la fundación del "grup Cavall bernat",
la publicación de varios libros o la creación del museo del
Cavall Bernat.
¿Cual fue su relación con Josep Barberà?
Éramos amigos de toda la vida, lo conocí a principios de los años
cincuenta. Estábamos en el mismo club de montaña y enseguida nos
entendimos . Las circunstancias de la vida han hecho que no escaláramos juntos muchas veces. En la vida, cada uno tiene que
elegir su propio camino.
¿Van a continuar las actividades del Grup Cavall Bernat?
El espíritu está en seguir la fiesta del Cavall Bernat. Es una
fiesta con una filosofía muy definida: reunir a escaladores que
hayan subido alguna vez a ésta carismática aguja para compartir
sus vivencias. Era la ocasión para reencontrarse con personas con
las que habíamos perdido el contacto y para entablar nuevas
amistades con los jóvenes que entraban. El grupo está en
constante crecimiento y eso nos hace ser optimistas en cuanto a su
continuación, aunque aún es muy pronto para saber exactamente
que es lo que va a pasar.
¿Recuerda alguna anécdota que defina a Josep Barberà?
Como ya dije antes, Josep Barberà era capaz de conseguir
cualquier cosa que se propusiera. A principios de siglo, Gaudí
intentó iluminar la aguja del Cavall Bernat y cubrir su cara
norte con un mosaico de la Senyera, pero no lo consiguió; Josep
Barberà se propuso un reto similar, que consistía en iluminar el
Cavall Bernat con potentes focos para celebrar una gran fiesta de
la escalada: las 24 horas de Cavall Bernat. El caso es que él lo
consiguió, aunque para ello tuvo que movilizar a las fuerzas del
ejercito y al cuerpo de bomberos de la Generalitat de Catalunya
para poder iluminar la aguja, en el que se utilizaron desde
helicópteros hasta material militar.
Esto es un claro ejemplo de lo que Josep Barberà era capaz de
conseguir.
Héctor del Campo
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